OTOTOXICIDAD POR MEDICAMENTOS

 

41241379 - health issues at an old age, taking several medicines.

Se denomina ototoxicidad a las perturbaciones transitorias o definitivas de la función auditiva y/o vestibular inducidas por sustancias de uso terapéutico.

Se consideran medicamentos ototóxicos aquellos con capacidad de dañar las estructuras del oído interno (particularmente la cóclea y las células vestibulares) o el nervio acústico.

La ototoxicidad se muestra con síntomas como tinnitus o acúfenos (zumbido en los oídos), vértigo, hipoacusia y sordera.

Según la función comprometida y la sintomatología que el paciente desarrolle clasificamos la ototoxicidad en: coclear (o auditiva) y vestibular.

Y según su evolución en el tiempo hablaremos de aguda (reversible) y crónica (irreversible), teniendo como punto de corte 2‐3 semanas tras la interrupción  del tratamiento.

La toxicidad coclear o auditiva puede abarcar desde un pequeño incremento en el umbral de audición, sólo detectable a través de audiometría, hasta la sordera completa. La primera manifestación clínica suele ser la presencia de acúfenos, en general bilaterales, de inicio brusco y gran intensidad, pudiendo evolucionar o no, a una pérdida de audición. En su estadío inicial el daño se limita a las frecuencias agudas (4000 a 8000 Hz) no afectando a la audición conversacional, aunque el paciente suele referir sensación de ruido y embotamiento auditivo, en esta fase los daños suelen ser reversibles. En su estadío avanzado la toxicidad coclear afecta a las células ciliares internas del ápex coclear afectando a las frecuencias más graves y a la audición conversacional, en este punto el déficit auditivo puede ser permanente o sólo parcialmente reversible.

De forma paralela al daño coclear se suele desarrollar la toxicidad vestibular, que se manifiesta con síntomas como vértigo, náuseas, mareos y nistagmo, aunque es frecuente que estos síntomas se enmascaren por los mecanismos compensatorios visuales y pro‐ pioceptivo, por ello el alcance de este tipo de ototoxicidad es difí‐ cil de evaluar, principalmente si se desarrolla de forma lenta y progresiva.

Existen factores de riesgo que pueden contribuir a la ototoxicidad de los medicamentos, como son: concentraciones elevadas del medicamento, uso concomitante de varios medicamentos ototóxicos, pérdida de audición preexistente, exposición previa a agentes ototóxicos, exposición a ruido, susceptibilidad hereditaria, deshidratación, fiebre, bacteriemia, infecciones óticas, alteración de la función renal, alteración de la función hepática, fallo multiorganico, etc.

 

farmacos-ototoxicos-y-su-papel-en-los-acufenos (1)

 

 

Actualmente más de 200 medicamentos pueden causar problemas en el oído.

 

 

 

Estos medicamentos ototóxicos, incluyen aquellos usados de manera cotidiana como la aspirina, antibióticos para infecciones graves, así como medicamentos para problemas cardíacos y para el cáncer.

En muchas ocasiones el uso de estos medicamentos podrá salvar la vida de una persona. Los médicos deben de informar al paciente y sus familiares en caso de que se utilizaran medicamentos ototóxicos para que puedan tomar las medidas necesarias, sin embargo, es de suma importancia que estemos informados de su existencia para nosotros también poder tomar una decisión informada sobre algún tratamiento.

 

Cuando los medicamentos ototóxicos se utilizan en un ambiente clínico, es decir, cuando el paciente está hospitalizado, es mucho más fácil darle seguimiento al nivel de ototoxicidad que están causando. Esto puede verse en los niveles del medicamento en la sangre. Sin embargo, cuando la persona los toma en su casa o por su cuenta propia, entonces no hay manera de saber si la dosis que se está ingiriendo puede llegar a dañar nuestro oído.

 

Algunos síntomas que nos pueden hacer reaccionar y pedir una opinión médica son la aparición de acufeno o zumbido en los oídos, así como mareos o inestabilidad en ciertas situaciones. Después aparecerá la pérdida auditiva, sin embargo hay que recordar que no es que la persona vaya a dejar de oír por completo de un día a otro, sino que la pérdida de audición es gradual y por esto mucho más difícil de identificar. Uno de las primeras señales es el que se deja de escuchar las palabras con claridad.

 

La ototoxicidad de un medicamento y su daño en la audición o el oído del paciente va a depender de la dosis, del tiempo de uso, del efecto que tenga en conjunto con otros medicamentos, de la capacidad de los riñones y del hígado de limpiar la sangre, de la propia genética, así como de la cantidad de ruido a la que se exponga el paciente durante el tiempo que toma el medicamento.

Es por esto que, además de conocer los nombres de los medicamentos ototóxicos más comunes, también es importante actuar rápido y no esperar a acudir con algún especialista cuando al tomar un medicamento comencemos a presentar los síntomas mencionados.

Entre los medicamentos ototóxicos más conocidos se encuentran:

Antibióticos: Aminoglucócidos, Amikacina, Gentamicina, Neomicina, Estreptomicina, Ampicilina,

Clormfenicol, Eritromicina, etc.

Antinflamatorios: Ibuprofeno, Naproxceno, Salicilatos (Aspirina)

Antimaláricos: Cloroquina, Quinina.

Antitumolares: Actinomicina, Blleomicina, Cisplatino, etc.

Beta-bloqueantes como el propanolol

Anticonceptivos como la medroxiprogesterona

Diuréticos del ASA: Bumetadina, Ácido etacrínico, Furosemida.

Desinfectantes: Cloruro de Benzalconio, Cloruro de Benzetonio, Clorhexidina

Antidepresivos tricídicos: Imipramina, Nortripitilina

Nicotina y Alcohol, entre otros.

Por eso es muy importante  NO  AUTO-MEDICARSE, cuando tenga alguna dolencia debe  visitar al médico, él es el único que puede recetarle los medicamento.

Entradas recientes